Seguidores
Datos personales
- Elisabeth C.
- Tengo mil virtudes pero he perdido la cuenta de mis defectos. Soy orgullosa, cabezota, y lo que yo digo es lo que hay. Romantica hasta la medula, sentimental, lloro por nada y rio sin parar. Soy de extremos o blanco o negro, o odio o amo. No soporto la falsedad, la envidia y mucho menos los engaños. Soy ilusa, hasta mas no poder. Me fio de quien no debo. Confio en casi todo el mundo, hasta que me hacen daño. Necesito el amor, no puedo vivir sin el, pero mas necesito la amistad. Digo lo que pienso, sin callarme absolutamente nada. Me guardo cosas que siento hasta no poder mas y es hay cuando exploto. Llego a entregarme tanto a una persona que termino siempre intentando olvidarla. Tengo muchos sueños. Quiero viajar, conocer mundo .Soy cursi, pero solo lo justo. Pienso que la vida esta para disfrutarla aunque tenga mil obstaculos. Tengo adiccion al chocolate. Estoy obsesionada con mi pelo. Soy feliz pase lo que pase, aunque a veces me lo tenga que repetir mil veces. Soy rubia, si, pero de tonta no tengo ni un pelo. Simplemente soy asi, te guste o no.
jueves, 22 de noviembre de 2012
Y a eso, cariño, le llamo amor.
Voy siguiendo mi camino. Paso a paso. Cometo errores. Tropiezo. Me dicen que madure.
Mi filosofía es distinta. Las cosas pasan por un por qué. Siempre lo dije. Algunas duelen, otras te hacen ir al límite de las desgracias, te empujan a ponerte al borde del precipicio, creyendo y haciéndote sentir que es el final, que no levantarás cabeza nunca.
Y de repente un día algo cambia. Nadie lo entiende, nadie puede ni llegar a imaginar qué se esconde detrás de este sentimiento. No es simple, no es propio de una niña. Tan solo eso, una niña. Pero pasó.
Y ni siquiera yo soy capaz de explicarlo, y quizás por eso sea que nunca lo haya exteriorizado.
Afligida. Hundida. Y esa sonrisa congelada de repente cobró vida. Y no sabes el bien que me has hecho. Nadie lo sabe. Solo yo.
Porque fuiste capaz de explorar campo inexplorado, fuiste capaz de amar, de entregarte. Conseguiste arrancarme el dolor. Y sigo teniendo miedo, y sigo llorando al menos una vez al mes, pero se que no estoy sola. Y puedo sentirme afortunada, a pesar de tantos golpes dados y tantos que nos quedan por darnos el uno al otro, por sentir esto que siento. Me siento afortunada, sencillamente, porque un día te cruzaste en mi camino.
Mi piel se sigue erizando, después de tanto tiempo, cada vez que me tocas. Y a eso, cariño, le llamo amor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario